En los últimos años, muchas empresas han optado por solicitar brigadas visuales gratuitas como un “beneficio” para sus empleados. Sin embargo, esta práctica revela una falta de compromiso con el bienestar del personal y una desvalorización del trabajo profesional. Lo preocupante es que algunos optómetras y dueños de ópticas sin formación en salud visual acceden a estas condiciones, perpetuando la idea de que este servicio no merece una retribución justa.
La salud visual no es un simple trámite ni una excusa para vender gafas. Se trata de un servicio especializado que requiere conocimientos, tecnología y experiencia. Cuando una empresa exige que estos servicios se brinden sin costo, no solo está ignorando el esfuerzo de los profesionales, sino que también pone en riesgo la calidad de la atención. Un chequeo visual serio implica más que una consulta rápida para vender monturas; requiere evaluaciones completas, diagnósticos acertados y, en muchos casos, seguimiento clínico.
Por otro lado, los optómetras que aceptan prestar sus servicios sin cobrar la valoración envían un mensaje equivocado: que su trabajo no tiene valor. Esto afecta a toda la profesión, generando una competencia desleal y reduciendo las oportunidades de ofrecer consultas dignas y bien remuneradas. Además, cuando las brigadas gratuitas solo buscan vender gafas, se desvirtúa el propósito real de la salud visual.
El problema se agrava cuando dueños de ópticas sin ser optómetras organizan estas brigadas visuales gratuitas con el único propósito de vender lentes, sin garantizar una atención de calidad ni la ética profesional que la salud visual requiere. Al convertir las brigadas en una simple estrategia comercial, terminan reduciendo la labor optométrica a una venta masiva y desvirtuando su verdadero propósito.
Las empresas deben comprender que invertir en la visión de sus empleados no es un gasto innecesario, sino una responsabilidad. Y los profesionales de la salud visual, junto con los dueños de ópticas, deben asumir su rol con dignidad y ética, exigiendo el respeto que su trabajo merece. Solo así se garantizará una atención de calidad y un entorno laboral donde el bienestar sea una verdadera prioridad.
Te puede interesar:
Solicita una Brigadas de Salud Visual